- La asertividad esta situada entre dos conductas (la agresividad y la pasividad). Es un comportamiento en el que la persona manifiesta sus convicciones defendiendo su idea sin ofender ni perjudicar a la otra persona. Es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada.
Saber llevar una conversación es una habilidad importante para todas aquellas personas que estén cara al público (comerciales, secretarias, gerentes, etc.).
Y para ello, os dejamos algunas pautas a seguir para una comunicación más asertiva:
- Simula la rendición: Muéstrate de acuerdo con tu interlocutor, pero no cambies tu postura. Es solo un impulso, para seguidamente mostrarle lo que vienes a ofrecerle.
- Ironía asertiva: En caso de una subida de tono, no debes ponerte al nivel de tu interlocutor. Busca una postura calmada, intentando suavizar el ambiente y no tomando en serio la agresividad del otro.
- Pregunta asertiva: Has de buscar que es exactamente lo que no le convence, para así poder argumentar nuestra respuesta.
- Aplazar: Igual que con la ironía, cuando veas que tu interlocutor tiene malas contestaciones o subidas de tono constantes, es preferible aplazar la reunión para otro momento en que ambos estéis dispuestos a llevar el tema de manera calmada.
- Que te entiendan: Hay que dejar claro el fin de esa conversación. No es que tengas que repetirte, pero si hacer hincapié en tu finalidad, hablar de ello cada vez que puedas durante toda la conversación. Que no desvíen el foco inicial.
- Precaución: En ocasiones, cuando alguien da la mano, suelen coger el brazo. Es posible que se llegue a un acuerdo con el cliente, pero no debes dejar que se salga con la suya, mantente firme en el descuento u oferta que le has realizado.